Edificio Pont Aurell i Armengol


arquilm1A finales de la década de los 40 del siglo pasado, el empresario Jordi Aurell i Solà encargó a los arquitectos Pere Pigrau y Josep Maria Bassols la ampliación de la vivienda construida tres años antes en el número 50 de la calle Major, para transformarla en un gran edificio de 5 plantas destinado a alquiler de viviendas y bajos comerciales. El proyecto firmado por dichos arquitectos obtuvo el permiso de obras del Ayuntamiento de Terrassa en enero de 1947 y la obra fue finalizada el 27 de agosto de 1948, transformando definitivamente un solar que había contado con una de las mansiones más conocidas de la ciudad, la Casa Vinyals.

1942 marcó un cambio importante en lo que se refiere al acceso a la calle Major. De un lado, se construyó el que se ha dado en llamar el primer gran edificio de Terrassa, el que promovió Pere Font i Batallé; y de otro, la construcción de un edificio de planta baja y dos pisos destinado al alquiler en el solar donde se ubicaba la Casa Vinyals. Este edificio, promovido por Juan Mora Raspalls, era propiedad de Josep Armengol y fue diseñado por los arquitectos Josep María Bassols y Pere Pigrau. Tenía una planta de 377 metros cuadrados y daba cabida a 6 viviendas. En su construcción se invirtieron 342.000 pesetas.

Sin embargo, ese primer edificio pronto daría paso a una construcción de mayores dimensiones, acorde con el edificio que flanquea el otro lado de la entrada a la calle Major. Y es que cinco años después de su levantamiento, su propietario, junto a su socio Jorge Aurell Solà y a través de la sociedad Pont Aurell i Armengol S. A., decidió llevar a cabo una ampliación, añadiendo al primer inmueble tres nuevas plantas. El proyecto se encargó a los mismos arquitectos, quienes optaron por un diseño acorde con el estilo que se llevaba en la época, inscrito dentro de lo que se ha denominado arquitectura franquista. Así, al igual que en el edificio Font i Batallé, cemento, piedra y ladrillo son los elementos que marcan la piel del edificio Pont Aurell i Armengol.

Con un presupuesto de 534.000 pesetas, la ampliación del edificio del número 50 de la calle Major (hoy en día, número 48) permitió crear seis nuevas viviendas destinadas al alquiler. De acuerdo con el proyecto de obra mayor aprobado por la Comisión de Urbanismo, se utilizaron 10 toneladas de hierro para construir una estructura que soporta un volumen de 4.000 metros cúbicos, con una “cubierta de terrado a la catalana”. En cada una de las nuevas plantas se habilitaron dos viviendas de grandes dimensiones dotadas de 5 dormitorios (uno de ellos para el servicio), un baño, un despacho, una zona living, un comedor y una ducha.

El edificio, tal como lo vemos hoy, ha sufrido alguna transformación exterior para acoger los distintos establecimientos comerciales (fundamentalmente, entidades financieras), pero mantiene el espíritu de los planos que se conservan en el Arxiu Històric de Terrassa. Destaca su chaflán curvado, que da al Portal de Sant Roc y comparte protagonismo con la también curva fachada del edificio Font Batallé. Los bajos ofrecen en la actualidad un aire contemporáneo, al que se le añadieron falsas columnas para intentar acentuar cierta pose monumental. Todo ese chaflán aparece resaltado por piedra blanca que contrasta con la zona central de ambas fachadas, donde el ladrillo rojo es el claro protagonista. En su conjunto, el concepto se caracteriza por la simetría.

Un balcón con barandilla de hierro forjado adorna el primero de los tres pisos superiores. A él se abren tres ventanales (el central, más grande y dividido a su vez en tres) que repiten esquema, sin balcón, en los otros dos pisos. Sobre ellos, un gran paramento que rebasa la altura de los muros laterales acoge un relieve que representa a dos niños con un carnero, obra del escultor Miguel Ros Orta. Está elaborado en piedra arenisca y tiene unas dimensiones de 1’60 por 0’80 metros.

Las fachadas mantienen un mismo esquema, basado en hileras de ventanas de configuración casi cuadrada, enmarcadas con perfiles de piedra que las hacen resaltar ante el ladrillo rojo que cubre toda la fachada. Sobre la última línea se abren respiraderos decorativos que aportan ventilación al sobreático. Una cornisa sustentada en ménsulas decorativas remata el conjunto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s