Con el de este domingo, el Terrassa FC ha totalizado ocho empates en 17 encuentros, es decir que ha igualado el marcador en más del 47 por ciento de sus encuentros. En esta oportunidad, los egarenses han acabado la contienda que los enfrentaba en el Olimpic al Vilassar de Mar con el marcador en blanco.

A estas alturas de la liga y a falta de un partido para culminar la primera ronda, no es el momento de decir que esas igualadas han sumado 8 puntos en una carrera que ya se antoja perdida en el objetivo de regresar a la Segunda B, porque lo que ha sucedido en realidad es que los de casa, se han dejado 14 puntos y eso no es bueno en absoluto.

Un club nacido en una ciudad que con más de 220 mil habitantes, es más grande que muchas capitales de provincia u otras localidades que tienen equipos en la división de honor, no debe aspirar a mantenerse en una categoría mediocre en el fútbol profesional, sino a llevar el gentilicio de nuestra ciudad, a los grandes campos del balompié, codeándose con los mejores.

El Terrassa FC no se merece palabras de justificación por lo que pudo haber sido y no fue, sino una acción decidida que le dé esa grandeza que se merece y en la que aparentemente muchos no creen.

Ganar es la única opción para unos colores que tienen la capacidad para hacerlo. Y si algo falla, las soluciones deben abordarse.

El San Cristóbal retorna a la senda de triunfos

Dos goles de Mario Domingo Lafuente en los minutos 8 y 47, retornaron al San Cristóbal a la senda triunfadora luego del tropiezo sufrido la semana pasada. Los de la parroquia que continúan una semana más en la cuarta plaza doblegaron al Igualada 2-1, debido al gol que llevó el empate provisional en el minuto 33, anotado por el local Martí

Ilustración: Ricardo Salvador Casanovas

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