Después de varios años de haber colgado para estas fechas la ropa de invierno, casi una semana después de haber entrado en primavera, ni la lluvia, ni el viento, ni el frío nos han dejado del todo.

Esta tarde, no obstante, se han condensado durante algunas horas en forma de tomenta, todos los elementos estacionales del año. y es así como después de las siete, hemos tenido un sol esplendoroso, una lluvia torrencial, viento, truenos y una temperatura que aunque templada, invitaba a buscar el calor de ropajes gruesos.

En resumen, vivimos una primavera como debe ser.

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