Varias decenas de partidarios del golpe rupturista del fascismo catalán, que dicen representar a todo el Principado, se encontraron ayer cara a cara durante una manifestación a favor de los presos investigados por presunta sedición, en la Plaza de los Catalanes de Terrassa, con un grupo de constitucionalistas que les hicieron frente verbalmente, enarbolando la bandera del Estado e intentando explicar a los fanáticos adoctrinados, que los que están en la cárcel no son presos políticos, sino que permanecen en ella por riesgo de fuga, mientras se establecen sus posibles responsabilidades en uno de los crímenes más abyectos en cualquier democracia.

La intervención de la policía local evitó cualquier enfrentamiento en esta, una ciudad que rechaza mayoritariamente, como muchas otras de la autonomía. la intentona golpista contra la constitución, el estatut y la democracia, a la que curiosamente solamente respalda sin fisuras,  la extrema derecha y grupos neonazis europeos.

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