Comentarios y cuentos de Ricardo Salvador

veedoresSiempre me ha resultado curioso ese afán, esa manía, esa atracción que sienten los hombres mayores por quedarse horas y horas contemplando cualquier tipo de obra, ya sea pública o privada y si están acompañados, opinar como el más sagaz de los profesionales, de lo bien o lo mal que se está haciendo, de lo perfectos o perfectibles que son los trabajos, que aquel tío no tiene ni idea de lo que hace, que aquel otro no mezcla bien la arena y el cemento, que el tercero no ha calentado bien el asfalto, pero mira, aquel otro que bien aplana con la pala o el moreno de allí, cómo tuerce la cabilla.

Recuerdo que mi buen amigo Carles Casanovas me comentaba hace muchos años, que cuando comenzó el soterramiento de las vías de Renfe en Terrassa, su padre que vivía cerca de lo que hoy es la Plaza de la…

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