grifolm1En el particular recorrido por las curiosidades arquitectónicas que podemos hallar en la ciudad de Terrassa nos encontramos con una oculta dentro de una finca de la calle Serrano. Forma parte de un edificio protegido como Bien Cultural de Interés Local (BCIL), que nos retrotrae el pasado medieval de la ciudad y es una preciosa ventana gótica adornada con animales mitológicos. Estoy refiriéndome al Mas de la Castlania.

Situado junto al Parque de Vallparadís, es uno de los pocos edificios residenciales de la Edad Media que se conservan en Terrassa. Su existencia se debe a Blanca de Centelles, que fue una de la pocas mujeres que lograron ser castellanas (regentes de un castillo), gestionando los castillos de Vallparadís y Terrassa. El edificio se construyó entre 1319 y 1323 para residencia de su procurador y, siglos después, acabó siendo una masía. En el siglo XIX pasó a manos de la familia Canela, por lo que se conoce también como Can Canela.

En la actualidad se halla muy deteriorado y de su noble pasado conserva pocos elementos. Entre ellos, un precioso ventanal gótico de arco conopial decorado con esculturas de animales. En total son seis los animales que ornan el arco: dos en la parte superior del mismo y otros cuatro donde finalizan las jambas de la ventana. Comenzando por la parte superior vemos en el lado izquierdo lo que parece un cordero, mientras que en oposición al mismo podremos contemplar una figura que nos recuerda a un cerdo.

Bajo el arco, casi como si fueran capiteles, hallamos seres mitológicos. A la derecha podemos ver dos grifos, caracterizados por sus cabezas de águila y cuerpos de leones alados. Y a la izquierda, lo que podrían ser dragones o caballos alados.

Lamentablemente, no podemos contemplar este arco de cerca, pero podemos verlo sobresalir por la tapia de la fachada principal, desafiando al tiempo, como un vestigio de tiempos pretéritos de cierto esplendor.

José Luis Montoya / ARQUITERRASSA

Anuncios