Pese a ello, los políticos que viven en su mundo de fantasías, persisten en el disparate de su municipalización

bledocasiPara la inmensa mayoría de vecinos de Terrassa, un 70%, el mejor servicio público de la ciudad es el que presta una empresa privada, es decir el del agua, gestionado desde hace mucho más de un siglo por la Mina. Sin embargo, en una demostración palpable de que los políticos no expresan el sentir de los ciudadanos, sino el que ellos, presuntos habitantes de un mundo de privilegios, pompa y fantasías, creen que debe ser y cómo se debe hacer y para qué. Por este motivo, aparentemente esta casta insiste en su municipalización.

Ello pese a que la percepción de que los servicios de la ciudad, menos el del transporte público, tan malo como el resto, pero, aupado seguramente por la reciente compra de nuevas unidades, han ido en los últimos meses a menos, como es el caso del servicio de recogida de basuras y la limpieza viaria, que es lo peor entre lo peor, según la opinión pública.

Así al menos se desprende del Baròmetro de Satisfacción de los Servicios Públicos impulsado por l’Observatori de Serveis Urbans (Osur) en el que Terrassa ha retrocedido tres puestos desde el anterior

Así es la vida. Así son y así están las cosas.

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