La oposición municipal de Terrassa, aunque la ciudad siempre ha tenido problemas de limpieza y de gestión de los residuos, presuntamente aprovecha el tema de la basura para intentar tirarla  al equipo de gobierno, de cara probablemente, a las elecciones municipales que son nada menos que en ocho meses más.

Según nos cuenta la web municipal, terrassadigtal.cat, este martes se ha hecho un tenso pleno extraordinario sobre el estado de la limpieza en Terrassa y la gestión de residuos. A iniciativa de Terrassa en Común y ERC Movimiento de Izquierda, a la que se han añadido el resto de grupos de la oposición, Partido Demócrata, Ciudadanos, CUP y el PP, han acordado reprobar el Equipo de Gobierno para la gestión del servicio de limpieza en la ciudad.

Quizás si este oportunista aunque siempre oportuno planteamiento se hubiese hecho hace años, no existiría la necesidad de hacerlo ahora, porque la ciudad reluciría como una patena, como se lo merece, (aunque algunos concejales piensen que las rieras son vertederos),y la gestión de los residuos sería de libro.

En todo caso, como una especie de reconocimiento implícito, el gobierno local ha anunciado que en los próximos meses impulsará una serie de acciones que ya tenía previstas -¡Cómo no!- , como presentar el contrato programa con la empresa municipal Eco Equipo, impulsar un plan de residuos casi listo, luchar contra el incivismo o retomar de otras acciones de concienciación de la ciudadanía.

En todo caso, los responsables del mando municipal han tachado de actitud “partidista” la del resto de grupos políticos que han acusado al ejecutivo de no haber hecho un buen control del servicio. Aparentemente, razón no les falta, aunque de que la ciudad tiene un aspecto sucio, lo tiene y que lo de los residuos no va bien, parece que es verdad.

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