Ampliación de una información del 30 de septembre.- Los Mossos d’Esquadra de la División de Investigación Criminal de Sabadell  han desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de marihuana y al blanqueo de capitales y han detenido doce de sus integrantes, tres de los cuales implicados en un homicidio de un ciudadano albanés, de nacionalidades española, moldava y albanesa.

La investigación se remonta a junio de 2017 cuando una mujer con nacionalidad moldava presenta una denuncia de desaparición de un hombre albanés en comisaría. Según explica, el conoce desde hace pocas semanas para que le ha alquilado una habitación de su piso. En su relato detalla que el hombre ha marchado del domicilio aunque ha dejado sus efectos personales.

Pasado un mes el padre del desaparecido, que ha venido expresamente desde Albania, presenta otra denuncia por desaparición en la comisaría de Granollers con la misma identidad que en el caso de la primera denunciació. Cuando los agentes detectan que el sistema alerta de esta coincidencia el padre del desaparecido les cuenta que la mujer que ha puesto la primera denuncia es la pareja de su hijo, con quien convive desde hace años en Cataluña. Enseguida sospechan que están ante una desaparición con componentes de criminalidad y traspasan el caso a la Unidad Central de Personas Desaparecidas para que se hagan cargo.

Los especialistas centran las primeras indagaciones en escrutar el entorno del desaparecido y en la reconstrucción de su actividad en las últimas horas de las que se tenía noticia. Es en el transcurso de estas gestiones de investigación que los policías detectan que se encuentran ante una organización criminal que se dedica al cultivo intensivo de marihuana en interiores y al blanqueo de capitales. Aparte de las plantaciones, siempre dentro de naves industriales repartidas por varios puntos del territorio catalán, los agentes constatan que los integrantes del grupo han diseñado una ingeniosa estructura empresarial legal que da cobertura a sus actividades ilícitas.

En este punto se incorpora a la investigación la Unidad Central de Estupefacientes, de manera que sus agentes se encargan de indagar lo relacionado con la actividad criminal de la organización en cuanto al tráfico y al blanqueo, mientras que los miembros de la Unidad Central de Desaparecidos se centran en la desaparición de ámbito criminal.

Las diversas gestiones realizadas sobre las personas investigadas confirmaron las sospechas iniciales y los agentes obtuvieron indicios claros que iban en la dirección de un crimen con ocultación posterior de cadáver. En este sentido pidieron otras diligencias judiciales ya que había un riesgo de destrucción de evidencias o indicios de criminalidad: los sospechosos querían trasladar los restos de la víctima para que en poco tiempo los vencía el alquiler de la nave industrial donde estaba el cadáver.

Esta situación apresuró los investigadores: por un lado, detuvieron las tres personas relacionadas con el crimen, entre las que la mujer moldava pareja del hombre asesinado y, por otro, se dirigieron a la nave industrial de Argentona donde tenían la certeza de encontrar el cadáver.

Después de quince meses de investigación compleja los agentes la completaban con respecto al crimen. Uno de los detenidos detallaba los mozos y la comitiva judicial como habían llevado a cabo el homicidio. Una vez dentro de la nave hubo una colaboración que resultó clave para el encuentro del cuerpo.

Las tareas de geolocalización se llevaron a cabo gracias a un geofísico, que puso los medios necesarios para la investigación con su empresa Falcon Hight Tech. Así se delimitó el punto exacto donde estaba la fundición donde estaba enterrado el cadáver, sepultado bajo una capa de hormigón. También participaron dos antropólogos forenses especializados además de la comitiva judicial habitual.

Paralelamente se llevaron a cabo nueve entradas y registros en varias poblaciones de Cataluña, tanto en domicilios como en las naves industriales donde estaban los cultivos de marihuana: Terrassa, Cerdanyola del Vallès, Argentona, Vallirana, La Roca, Barcelona y Premià de Arriba. Los investigadores detuvieron doce personas, tres de ellas relacionadas con el homicidio e intervinieron 28 kilos de marihuana. Además, desmantelaron septiembre plantaciones y decomisaron 2.950 plantas.

Los detenidos han pasado a disposición judicial y el juez ha decretado prisión para cinco de los detenidos, tres por el homicidio y dos por delitos contra la salud pública. Los otros arrestados quedan con libertad con cargos y retirada del pasaporte.

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