Un técnico de Securitas  ha desactivado este lunes una alarma que llevaba sonando de forma incesante desde el pasado martes, día 16, en una vivienda deshabitada en el número 65 de la calle Astúries de Terrassa, según habían denunciado los vecinos.

La alarma que sonó sin parar estos siete días, se convirtió en una pesadilla para los vecinos, que vieron impotentes como nadie les ayudaba  a solucionar el problema. El piso, propiedad de Servihabitat, fue protegido con medidas físicas y acústicas de seguridad después de que hace unos meses fueran desalojados de él unos ‘okupas’.

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