Después de tantos años de abandono, poco se puede esperar de los beneficios que pueda aportar la creación del nuevo distrito 7, que engloba a barrios como Can Parellada y Les Fonts, abandonados de miseria durante muchos años. Demasiados años. La casta solamente da sus paseos por ellos durante las fiestas patronales, pero principalmente en épocas preelectorales.

Estos barrios carecen de una biblioteca. Tienen un transporte municipal con horarios que nada tienen que ver con su función de servicio público, pese a la lejanía con el protegido centro y otros barrios que le rodean. El aseo urbano deja muchísimo que desear. No existe un pipican. Uno de sus puentes, el de la calle Francia, es una pieza maltratada de museo y muchas otras carencias. Pero ¡ESO SÍ! A uno de esos barrios, Can Parellada, le sobran las asociaciones de vecinos… ¿De dónde salen? ¿Quién las elige? ¿Qué porcentaje de vecinos participa en su conformación?

Veremos en los próximo meses qué ventajas aporta la creación de un nuevo distrito, como no sea la presunta creación de más burocracia. Estaré atento.

Así es la vida. Así son y así están las cosas.

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