El Llagostera se encargó poco antes de terminar la primera parte del partido, de aguar, en un día soleado aunque fresco, la fiesta del Terrassa, cuando aún no habían cesado en el Olimpic las expresiones de júbilo por el gol logrado por Sergi en el minuto 38. En efecto, en el minuto 44, los visitantes lograron gracias a Agustín, la igualada con la que se fueron a las duchas y finalmente a sus casas.

Todo y que un empate en casa no es del todo deseable, sí resulta satisfactorio que los rojos hayan comenzado a encariñarse con las victorias o en su defecto, con los puntos y al terminar esta 17ª jornada del grupo 5 de la Tercera División, lo hacen con 26 puntos y en la octava plaza, seguidos muy de cerca por el CP San Cristóbal, que con 24 ha ascendido este domingo al noveno puesto.

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