Como un ejemplo más de cómo la extrema izquierda interpreta la tolerancia y la democracia, ha cargado este jueves contra sus homólogos del otro extremo del arco, la ultra derecha, que participaba en un acto conmemorativo de la Constitución en la plaza Primero de Mayo en Terrassa.

En esta nueva demostración de que por ser lo mismo, como los imanes se rechazan, estalinistas y fascistas han puesto una vez más a Terrassa, en boca de todos los españoles, unos por participar en un acto político público y los otros, en aplicación del argumento totalitario que reza “O estás conmigo o estás contra mi”.

Como consecuencia de las cargas de la policía autonómica catalana contra los antisistema, que se hacen llamar antifascistas para dar sustancia a la falta de la idem, que no estaban precisamente orando al Todopoderoso, se registraron, según las emergencias hospitalarias, siete  heridos, entre ellos cinco mossos y la diputada cupera, María Sirvent, que recibió el impacto de un proyectil ‘foam’ en la mano.

Mala cosa para Terrassa, Catalunya y España, la emergencia de los extremos que en su locura intolerante, pretenden sustentar la verdad absoluta sobre dogmas superados, producto de un adoctrinamiento pernicioso e inmovilista.

Así es la vida. Así son y así están las cosas.

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