El año 2018 ha sido nuevamente para Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña (FGC) un año histórico en cuanto a los datos de viajes a sus líneas de tren. Concretamente en las líneas metropolitanas (Barcelona-Vallès y Llobregat-Anoia) Ferrocarriles ha cerrado el año con 87,15 millones de validaciones, el cual supone un incremento del 3,3% respecto al año 2017.

Por líneas, la línea Barcelona-Vallès supera los 64 millones de viajes, un 3,3% más que el año pasado. Los prolongaciones de Terrassa, en 2015, y de Sabadell, en el año 2017, han supuesto un incremento importante del pasaje en las líneas S1 y S2. Además, han sido un elemento de mejora de la movilidad interna de los municipios que ha aportado más viajeros en las líneas.

En la línea Llobregat-Anoia también se confirma la tendencia de crecimiento, con un incremento respecto en 2017 también del 3,3%, con 23 millones de validaciones. En esta línea se ha detectado un aumento global de la movilidad, sobre todo concentrado en la segunda corona (tramo entre Colonia Güell y Martorell Vila), que ha crecido un 7,4%, muy por encima de la media de la línea. Por otra parte, el servicio de cercanías, los ramales de Igualada y Manresa, ha aumentado también, con un 5% más de viajes registrados este 2018.

En cuanto a la línea Lleida – la Pobla, continúa el aumento progresivo de personas usuarias derivado de la buena acogida del nuevo modelo de gestión integral aplicado por FGC desde julio de 2016. Así, la línea cierra el año 2018 con 220.700 viajes, con un incremento del 6,8%.

FGC, servidor de movilidad

Ferrocarriles consolida sus resultados y revalida, un año más, su apuesta por ofrecer una movilidad eficiente, puntual y fiable, con el firme compromiso por la lucha contra el cambio climático y por la mejora de la calidad del aire.

A estos resultados hay que añadir la motivación, como empresa proveedora de movilidad, de ofrecer un servicio basado en la excelencia, con la voluntad de una mejora continua, y la vocación de dar al cliente una experiencia de viaje el máximo de satisfactoria posible.

En este sentido, este año el índice de puntualidad ha mejorado respecto al año anterior. Si bien ya hace años que se mantiene por encima del 99% en todas las líneas, este año ha pasado del 99,44% al 99,49% en las líneas metropolitanas y del 99,04% al 99,10% en la línea Lleida -la Puebla. Estos son unos índices muy elevados teniendo el cuenta los estándares del sector. Si añadimos que FGC los calcula a partir de los 3 minutos de retraso, esto hace que el nivel de autoexigencia sea muy alto.

Por otra parte, el Índice de Control de Calidad (ICQ) que mide objetivamente el servicio realizado y cuantifica la desviación a partir de las incidencias y viajeros afectados respecto el servicio teórico, también ha aumentado respecto al año 2017.

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