EP.- El escritor Santi Baró revive en la novela ‘La filla de la tempesta’ (Edicions 62) las inundaciones que vivió el Vallès Occidental (Barcelona) en 1962, “la mayor catástrofe natural” registrada en España, ha explicado en una entrevista de Europa Press.

La novela se traslada a principios de los años 60 cuando Catalunya recibe a numerosos inmigrantes andaluces, jornaleros que abandonan su tierra huyendo de la precariedad y se establecen en Terrassa, que vive un ‘boom’ industrial; en esta tesitura, Mariana lleva la maleta cargada de ilusiones, hasta que una fuerte tormenta se lo lleva todo por delante, diezmando las vidas y los sueños de miles de personas.

Baró ha situado en medio de estos sueños e ilusiones las inundaciones registradas en la comarca el 25 de septiembre de 1962, que dejaron “un millar de muertos y desaparecidos”. 

Pero en sus páginas explora la vertiente más humana y de ficción de aquel episodio, aunque también ahonda en la situación de los inmigrantes que llegaban a Catalunya en aquellos años de boom industrial en Terrassa.

“La novela es una mezcla de los dos conceptos”, ha dicho el escritor, para el que tiene tanto peso la catástrofe natural como las migraciones a pie desde Andalucía.

Santi Baró revive en una novela la catástrofe de las inundaciones del Vallès de 1962

‘El catalán y el ‘sevillano’

A su juicio, los vecinos del Vallès seguramente se sentirán más identificados con las inundaciones, mientras que quienes migraron a Catalunya en aquella época se verán más reflejados en esta parte, ya que Baró recrea en una primera parte “anécdotas del viaje de ida en el tren ‘El Catalán’ o de vuelta en ‘El Sevillano'”.

Ha lamentado que en aquellas largas travesías los migrantes “pasaban cuatro o cinco meses viviendo como animales, con embarazadas y niños trabajando para comer”. 

Esto teje puentes con los fenómenos migratorios actuales, “fue un flujo migratorio muy parecido, aunque ha señalado que en el pasado fue por la situación económica, y actualmente se debe a episodios de guerra y genocidios.

“Quienes reciben estos flujos migratorios tienen que ser conscientes de que esta gente está huyendo no porque les apetezca, sino por pura y extrema necesidad”, ha subrayado Baró, y ha destacado que apenas tienen qué comer. 

Ha explicado que en la indagación y documentación sobre la novela se sintió como si abriera un “tesoro lleno de joyas”, una experiencia en la que entrevistó a una cincuentena de familiares y testigos de aquella tragedia, aparte de la visita del Archivo Histórico de de Terrassa y la consulta de las imágenes tomadas por la fotógrafa Joana Biarnés.

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