La Casa Ignasi Escudé Galí recibe el nombre del hijo del industrial terrassense Ignasi Escudé Vicencs, quien encargó el proyecto a su consuegro, el hoy aclamado arquitecto Lluís Muncunill. Corría el año 1905 cuando se gestaba dicho proyecto, que se completó con otras remodelaciones posteriores por espacio de tres décadas.

Lluís Muncunill concibió un edificio de fachada muy austera, casi exento de ornamentación, donde la única filigrana visible es la del trabajo de forja que apreciamos en el balcón del primer piso, atribuido a Joan Ricart i Taló (autor del farol que hallamos en el vestíbulo de la Casa Pous Cunill). En el registro  existe únicamente un plano de la fachada del edificio, pero no de la planta del mismo, por lo que resulta difícil saber exactamente cuál era su distribución interior. El encargo de Ignasi Escudé era una vivienda de planta baja con un piso y desván.

La fachada es de corte simétrico y cuenta con una pieza añadida a la izquierda cuya función, salvo brindar una terraza a la habitación orientada al Sur, no queda muy clara. Podría tratarse de un ala de servicio que conectaba con el jardín posterior. En dicha fachada se abren seis oberturas (tres por planta) rematadas por arcos rebajados y sin molduras decorativas. La única ornamentación es la forma del balcón del primer piso, cuya estructura de sujeción a la pared aparece rematada por lo que simulan elementos vegetales.

En 1930, Ignasi Escudé decidió ampliar la vivienda, transformando el desván en un segundo piso y encargando a Muncunill la reforma. Las paredes laterales tuvieron que ser elevadas cambiando el diseño original de techo a dos aguas por otro a cuatro, y las ventanas, que inicialmente se hallaban juntas y centradas, se situaron sobre cada una de las oberturas preexistentes para dar luz y aire a las nuevas estancias. En ese caso se remataron con arcos de medio punto, tal como hoy en día las vemos.

Finalmente, en 1939, el industrial volvió a encargar otra reforma, en esa ocasión a su hijo Ignasi Escudé Galí, quien añadió el cuerpo adosado de la fachada Sur y abrió una puerta de servicio por la calle del Nord. Fruto de dicha reforma es también el mural decorativo de la chimenea de roble que hallamos en la estancia principal de la casa, obra del pintor Antoni Badrinas Escudé, que es un elemento arquitectónico protegido.

La Casa Ignasi Escudé está protegida como Bien Cultural de Interés Local (BCIL).

JOSÉ LUIS MONTOYA / ARQUITERRASSA

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