Los Mossos d’Esquadra del Área Regional de Tráfico de la Región Metropolitana Norte detuvieron t este fin de semana tres hombres, dos de 30 y uno de 44 años y de nacionalidad española, que conducían bajo los efectos del alcohol generando un grave riesgo para la circulación.

El primer hecho sucedió viernes 9 de marzo alrededor de las 12.30 horas en la C-58 en el punto kilométrico 14 de Sant Quirze del Vallès. Los agentes de tráfico, que se encontraban haciendo un control, detuvieron un vehículo y observaron como el conductor presentaba síntomas de haber consumido bebidas alcohólicas. Le practicaron una prueba de alcoholemia y dio un resultado de 1,04 mg de alcohol por litro de aire expirado. El hombre no quiso identificarse ante los agentes por lo que fue detenido.

Domingo 10 de marzo, alrededor de las 9 de la mañana, los agentes realizaban un control en la vía BP-1503 en el punto kilométrico 15, en una glorieta de Barberà del Vallès. Los agentes vieron cómo un vehículo se detuvo en el arcén a unos 100 metros de donde se encontraba el control y posteriormente continuó circulando. Cuando fue detenido el conductor mostró su indignación y su desacuerdo y aceleró intencionadamente y brusca dirigiendo el coche hacia uno de los agentes. El agente saltó para esquivar el coche que huyó. Los agentes iniciaron un dispositivo para detener el vehículo que continuó por la autopista C-16 y enlazar con la AP-7 en sentido Girona. El coche circulaba a gran velocidad y haciendo conducción temeraria. Finalmente, otra patrulla consiguió cerrar el paso al vehículo que se detuvo.

Después de realizar las pruebas de alcohol y drogas dio un resultado de 0,38 mg de alcohol por litro de aire expirado y positivo en consumo de cocaína.

El conductor fue detenido por atentado contra un agente de la autoridad, para originar un grave riesgo para la circulación y por conducir bajo los efectos del alcohol y de las drogas.

Finalmente, alrededor de la 1.30 de la madrugada del 11 de marzo, los agentes de tránsito recibieron un aviso de accidente a la B-124, punto kilométrico 5 de Castellar. Cuando llegaron al lugar también había dos patrullas de la policía local de Castellar y un coche que se había accidentado contra una farola del alumbrado público. Los agentes de la policía local informaron los Mossos que el conductor del vehículo había huido e iniciaron la búsqueda. El fugitivo fue localizado en una gasolinera cercana y se negó a someterse a las pruebas de alcoholemia realizándolas mal para conseguir invalidarlas.

Dado que el hombre tuvo en todo momento una actitud violenta y mostraba síntomas claros de haber consumido alcohol fue detenido.

Los tres detenidos pasarán a disposición judicial en las próximas horas.

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