Nota de prensa.- Una mesa de debate organizada por el Ateneo Cooperativo del Vallès Occidental mostró diferentes herramientas de balance social que las entidades del sector pueden utilizar, para hacer auto diagnóstico así como para posicionarse de cara la administración pública.

Teniendo en cuenta que desde los municipios se está fomentando la contratación pública socialmente responsable, donde se priorizan criterios sociales éticos y ambientales, se ve necesario facilitar herramientas para que las entidades del sector de la economía social y solidaria sean capaces de demostrar y hacer visibles sus valores.

Hablamos de criterios como el trabajo digno, la igualdad salarial, la transparencia y democracia interna, la inserción sociolaboral, la sostenibilidad ambiental, los circuitos de proximidad, y la equidad de género que son propios de la economía social y solidaria.

Para incidir en esta idea, el pasado 29 de marzo el Ateneo Cooperativo del Vallès Occidental (ACVOCC) organizó una mesa redonda en la que se mostraron diferentes herramientas de balance social que el tejido de la Economía Social y Solidaria tiene a su alcance. El encuentro tuvo lugar en el Centro Cívico Alcalde Morera de Terrassa, en la que era la quinta mesa territorial organizada por el ACVOCC, con presencia de una cuarentena de personas vinculadas al sector.

Etiquetado ético en los bienes de consumo

Vinculada al retorno social que deben hacer las empresas, la iniciativa legislativa popular que ha impulsado el alumnado de la escuela Vedruna versa sobre el etiquetado ético de los bienes de consumo que adquirimos. En concreto, de que estos dispongan de información contrastada de cuál es su origen.

«Primeramente los alumnos se sensibilizaron sobre las compras que hacen, buscaron información en Internet sobre cuestiones laborales y medioambientales, también enviaron cartas a comercios; todo para llegar a la conclusión de que hay falta de información y de transparencia », explicó Marc Ballestar, profesor del Vedruna Valle de Terrassa. Seguidamente, encontraron una empresa sabadellense que facilitaba una aplicación móvil para que las empresas rellenen un cuestionario. De aquí se genera un sistema de puntos y colores que reflejan el bien común y contribuye a la trazabilidad de bienes y servicios.

El siguiente paso, dada la intención de que esta herramienta sirva para fomentar un consumo responsable y sea aplicada por ley, fue redactar una ILP que aprobó el Parlamento, y que se puso en marcha el pasado mes de octubre. «Llevamos recogidas 34.000 firmas, nos faltan 16.000 hasta junio» Las firmas se están recopilando a través de las 36 escuelas Vedruna de Cataluña. Y pueden firmar las personas mayores de 16 años que estén empadronadas.

Iniciativas de economía social y solidaria en un clic

«¿Dónde puedo encontrar ropa hecha sin explotación laboral? Dónde compro comida ecológica? »; son preguntas que a menudo se plantea mucha gente, y que el mapa Pam a Pam trata de responder. Esta iniciativa surgió de una de las campañas impulsada por Setem, y se amplió con la colaboración de la Red de Economía Solidaria (XES). Se trata de un mapa gráfico, col aborativo y abierto (pamapam.org), donde ubicar y visibilizar iniciativas de economía social y solidaria del territorio. Los datos reflejados en la ficha se recogen a través de una entrevista, y cuenta con 15 criterios de un amplio abanico que puntúan hasta 5, y que además proporcionan información de los puntos fuertes y débiles de la ESS.

En el mapa Pam a Pam se pueden encontrar actualmente 778 iniciativas solidarias de toda Cataluña, más unas 400 que quedan pendientes de ser revisados ​​por un equipo técnico. De hecho, el proyecto se apoya también en la tarea de las chinchetas, personas voluntarias que revisan y asesoran cómo mejorar las iniciativas, tal como explicó Elisabet Pérez.

La XES ofrece desde hace unos años la herramienta del Balance Social, una herramienta de certificación y de acceso al mercado social que mide valores como la equidad económica y de género, la democracia interna, el compromiso social y ambiental, y la calidad profesional y laboral. «Es una herramienta de autodiagnóstico y también de evaluación externa, para que se vea la salud de la empresa», explicó Pere Casanovas, «ante un mercado competitivo y duro».

Existe una versión básica del Balance Social de la XES, que consta de 33 53 preguntas y que dan 54 indicadores, y una más completa, con 91 preguntas y 101 indicadores. Como indica su eslogan Enseña el Corazón, los resultados del cuestionario del Balance Social, que se rellena en línea directamente desde la cooperativa o entidad, se pueden ver abiertamente en una infografía en el catálogo del Mercado Social de la XES (mercatsocial.xes .cat), con la idea de facilitar la intercooperación y la creación de valor, y también para ser visibles en todo el mundo que busca alternativas de consumo transformadoras.

La herramienta de diagnóstico desarrollada conjuntamente por el Ateneo Cooperativo del Vallès Occidental y Balance Social de la XES parte de la misma filosofía y de la versión básica Enseña el Corazón. Se dirige a las entidades para que muestren sus valores y en general valorar el impacto de la ESS en el Vallès Occidental, y ponerlo al alcance de las administraciones públicas. Según Berta Serra, técnica del ACVOcc, «lo hemos creado para obtener un diagnóstico de la ESS en la comarca, saber quién eres y qué haga». Se puede acceder a la herramienta en la web diagnosi.ateneucooperatiuvalles.org. El número de preguntas, en este caso es más reducido, son 31 preguntas y dará la posibilidad de que los técnicos del Ateneo y de los municipios colaboradores acompañan a las entidades en la realización de la encuesta.

La utilidad de las herramientas de balance social se considera primordial para visualizar las iniciativas de economía social. A la vez, ayuda a posicionarlas mejor cuando la administración tiene que hacer una contratación pública responsable en que se tengan en cuenta criterios sociales y medioambientales. De hecho, según la directiva europea, se debe contratar a pequeñas empresas y pymes, y evitar los lobbies que crean las grandes empresas. «Ya tenemos ejemplos de cláusulas sociales en ayuntamientos», en palabras de Javi Domínguez, técnico del ACVOcc ».

Por ello, desde el ACVOcc se proponen una serie de consejos para hacer más efectiva y sencilla la contratación pública responsable para ayuntamientos y otras administraciones, la que aún conlleva una elevada complejidad técnica, falta de referencias y un marco legal en transición.

Entre estos consejos, se recomienda mantener conversaciones previas con entidades de la economía social y solidaria. Otro factor a tener en cuenta es velar por una división en lotes de grandes contratos, en el caso de grandes ciudades que cuentan con muchas escuelas, como por ejemplo en adjudicaciones de servicios de comedores escolares.

Otros criterios que son básicos a tener en cuenta para la administración serían la prohibición de operar en paraísos fiscales, realizar contactos previos con entidades de la ESS para contratos menores, y reservar contratos con entidades de la ESS. Puede suceder también que una adjudicación vaya a parar a una empresa grande, se puede incluir como criterio de adjudicación del contrato que en caso de subcontratación del servicio se haga con empresas de la economía social.

El encuentro continuó, después de las exposiciones de las herramientas, con un trabajo grupal entre todas las asistentes, las cuales provenían de diferentes entidades y cooperativas principalmente de Sabadell y Terrassa, interesadas en profundizar en estas herramientas y en sus posibilidades.

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