Permitanme algunas líneas para agradecer al Ayuntamiento de Terrassa su apoyo incondicional a Miki Núñez de cara a su participación en el próximo Festival de Eurovisión a celebrarse en Tel Aviv entre el 14 y el 18 de mayo próximos.

En efecto, como hemos informado en los últimos días, el consistorio local dispuso habilitar primero el Parc Audiovisual y al agotarse el aforo, también el Teatro Principal, para que centenares de personas unidas, brinden su apoyo a la distancia al joven egarense que salió de una Operación Triunfo que ha tenido como escenario a nuestra ciudad, y que ahora nos representará en el máximo festival de la canción continental.

¿La cita? A las 20: 30 horas del 18 de mayo, cuando los artistas, Miki Núñez entre ellos, interpretarán en representación de sus países en la Gran Final, las canciones con las que pretenden alcanzar el Olimpo del canto de actualidad.

Miki se presenta tras varios años de sonados fracasos de los representantes hispanos, en muchas ocasiones producto del sistema de votación que lamentablemente permite el aglutinamiento de votos por zonas geográficas y simpatías nacionales y en otras, todo hay que decirlo, porque los nuestros no han sabido comprender lo que es una tema festivalero.

Sin embargo, La venda, una canción, totalmente eurovisiva, la imagen, el entusiasmo y la calidad del terrassense, posiblemente logren romper la tendencia -como lo hizo Israel con Netta Barzilai el año pasado- de acuerdos tácitos entre los jurados regionales, y España muchos años después, vuelva a ocupar un sitio de honor en el concurso.

Un público entregado y unido a varios miles de kilómetros de distancia, quizás pueda transmitir ese hálito mágico que permita romper esquemas para dar paso al triunfo a quien realmente lo merezca.

Así es la vida. Así son y así están las cosas.