Prensa CECOT.- “Desde el 1966 donde el Plan Director Territorial del Área de Barcelona incluía por primera vez la Ronda Vallès (B-40) hasta el día de hoy ha llovido mucho”, afirma Antoni Abad, presidente de la Cecot , “tanto, que es comprensible que un proyecto inicial, concebido en base a un contexto y un entorno socioeconómico y político determinado, haya tenido que irse adaptando en el tiempo. Ahora bien, estamos hablando de 53 años desde que se habló por 1ª vez de la necesidad de una Ronda Vallès y que a la Cecot llamamos como la eterna infraestructura inacabada, sólo por detrás de la Sagrada Familia de Gaudí (1882) ” .

El estudio que ya hizo público la Cecot en febrero de 2017 elaborado por el Instituto Cerdà expone evidencia que el impacto macroeconómico del tramo de la B-40 entre Abrera y Terrassa acabado supondría un ahorro de 24M de euros anuales. “Ahora ya llevamos cerca de diez años de retrasos así que los incumplimientos en el plazo de finalización están añadiendo un sobre coste a la infraestructura de 240M de euros”, afirma Abad.

Por otra parte, según el informe técnico, la finalización de este tramo tendrá un impacto macroeconómico positivo de 252 millones de euros en Cataluña y los efectos de la infraestructura en el conjunto del Estado se sitúa entre los 364 y ​​los 427 millones de euros. Además, el informe técnico también explicita que la ejecución de la obra supondría un ahorro anual de cerca de 24 millones de euros, teniendo en cuenta gastos externas e internas, y el hecho de que cada día transitarían por la vía más de 2.500 vehículos pesados. A criterio de la Cecot, esta infraestructura contribuye, además, a hacer una red más sostenible para el aumento de la fiabilidad y la eficiencia; la reducción de la congestión y los accidentes “. Según el Instituto Cerdà, se reducirían en 6.700 toneladas las emisiones de CO2 al año.

Las empresas consideran la Ronda del Vallès como un conector y articulador de la movilidad entre comarcas y territorios y no únicamente como una infraestructura de paso. Y es por esta visión de vertebración del territorio que, teniendo en cuenta el estudio técnico y los resultados obtenidos, los representantes empresariales y sociales creen necesario que los líderes municipales y los grupos políticos prioricen el impulso de la Ronda del Vallès ya que hay Existe un amplio consenso en la necesidad de finalizar este tramo. “Reclamamos una gran movilización social y política para terminar esta infraestructura porque no tiene sentido retrasar dos año más la puesta en servicio”. El presidente de la Cecot reitera que “es intolerable un nuevo incumplimiento del Ministerio con las fechas de finalización. Aunque no nos consta oficialmente, teniendo como dato la provisión de suministros para abastecer la obra, prevemos que si no hay más tropiezo, el tramo Abrera-Terrassa no estará terminado hasta mediados o finales del 2021 en vez de este mes de octubre, que fue el último compromiso público del Ministro de Fomento.

Cronología de una infraestructura inacabada

En el año 1966 se define la Ronda Vallès como uno de los viales concéntricos llamados cinturones para la consolidación de la Gran Barcelona, ​​dentro del Plan Director Territorial del Área de Barcelona.

A partir de aquí los plazos de las diferentes fases para su ejecución han partido retrasos e incumplimientos sistemáticos ya fuera en los procesos de licitación, en las fases previas de estudio, en los inicios de obra, como en los plazos de inauguración y puesta en servicio.

La preocupación por el incumplimiento sistemático de los plazos fue motivo de una reunión con la Ministra de Fomento Ana Pastor en febrero de 2016 en la subdelegación del Gobierno en Cataluña. La Ministra atendió así la petición por escrito que la Cecot, los ayuntamientos de Terrassa, Martorell, Viladecavalls y Abrera, y las empresas Seat y Mercadona para invitarla a conocer y debatir las conclusiones del Informe técnico sobre el retorno de la inversión de la Ronda del Vallès en el tramo Abrera-Terrassa y para pedirle acelerar la finalización de esta obra. Las entidades y empresas en el territorio pidieron la finalización del tramo durante el primer semestre de 2017.

En ese encuentro se acordó una comisión de seguimiento de las obras y de los plazos de la B-40 en el tramo Abrera-Terrassa. La Cecot ha mantenido diferentes reuniones y visitas de obra con los representantes de la Dirección General de Carreteras y técnicos del mismo Ministerio. Tanto la Ministra Pastor como posteriormente el Ministro de la Serna anunciaron la finalización del tramo en octubre de 2019. En la última reunión con Jorge Urrecho, director general de Carreteras, la Cecot insistió en la necesidad de mantener la obra como prioritaria y que no permitiera más retrasos, manteniendo el presupuesto de la obra para el año en curso. Urrecho adelantó que la finalización del tramo entre Olesa y Viladecavalls sería en octubre de 2018.

A día de hoy, y mirado con perspectiva, desde la Cecot ya se prevé que la fecha de octubre de 2019 confirmada por De La Serna tampoco se cumplirá si no es que los agentes en el territorio vuelven a poner de relieve la importancia capital de estos 6,2 km que faltan poner en servicio a la B40 entre Abrera y Terrassa. La provisión de suministro hecha a proveedores cubre un periodo para abastecer la obra hasta el primer trimestre de 2021. “Todo apunta a que el Ministerio de Fomento volverá a incumplir plazos”, afirma Abad, “y todo el mundo sabe que el retraso y los incumplimientos suponen un incremento de costes que, en este caso, asumen los ciudadanos. Alguien se ha planteado que en el transcurso de los últimos 14 años la tecnología ha evolucionado? Quien piense que el retraso en las obras sólo afecta a los usuarios que lo han de utilizar debería saber que hay partidas que acabamos pagando entre todos, fruto de una gestión incorrecta y poco efectiva. La desidia del Ministerio reclama una gran movilización general de consistorios y de la sociedad en su conjunto “.