En octubre del 2018, nueve  años después de que el consistorio lo prometiera, se iniciaron las obras estimadas en cuatro meses, del segundo skatepark en Terrassa que debió construirse en Vallparadis, pero que molestaba a los vecinos

Nota de Prensa.- Terrassa ya cuenta con un segundo Skateparc. Se encuentra en el paseo central de la avenida de Can Jofresa, en el espacio limitado entre las calles de Albert Einstein y de Badalona con la avenida del Textil, y tiene una superficie construida de 1.434 m2, aunque las dimensiones del espacio es de 3.472,63 m2. El proyecto ha sido diseñado por el Servicio de Proyectos del Ayuntamiento, y ha contado con la colaboración de Ingeniería Acústica y Mecánica de la UPC. El presupuesto de adjudicación ha sido de 271.690,74 euros (IVA incluido) y las obras han corrido a cargo de la empresa HPSA, Construcción y servicios medioambientales S.A.

La elección de esta zona del Distrito 3 respondió a sus dimensiones, a la fácil adaptación topográfica que requería las exigencias de la pista, a la proximidad con la zona deportiva de Can Jofresa, así como la facilidad de accesos y de ocupación del espacio público en caso de celebración de un campeonato. Este es el segundo skatepark de Terrassa, después del que hay en el barrio de San Lorenzo.

El circuito cuenta con carteles, situados en los accesos, con información relativa al horario y el funcionamiento de la instalación que, ahora, sólo se puede hacer en horario diurno. Igualmente, se recuerda a los usuarios y usuarias la necesidad de cumplir con la normativa, ya que es un equipamiento que sólo está permitido para el patinaje y que no está supervisado.

Estos carteles advierten también que hay que hacer uso de elementos de protección personal (casco, muñequeras y rodilleras); que la pista de hormigón es resbaladiza en condiciones de humedad, lluvia y hielo y que es obligatoria la supervisión de un adulto si lo utilizan los menores de 12 años. También figura el teléfono de emergencias 112. Otras informaciones que acompañan a los carteles hacen referencia al uso que la ciudadanía debe hacer del circuito, los elementos donde no pueden patinar y al recordatorio que, entre todos, hay que tener cuidado de la nueva instalación.

Un equipamiento con módulos de hormigón

Uno de los objetivos del proyecto ha sido respetar la vegetación existente e integrar la pista de skate en la medianera, sin alterar la continuidad de la línea ajardinada de la avenida de Can Jofresa. El equipamiento se ha diseñado de acuerdo con la construcción de módulos de hormigón y en tres plataformas, que se han adaptado a la pendiente transversal que hay en la medianera. El proyecto responde a la concepción de un diseño donde las plataformas 1 (más dura) y 2 (más suave) se han situado en la parte oeste, para que sea la zona más urbana, mientras que la plataforma 3 está a la parte este, destinada a la gente que practica más en el bowl.

La plataforma 1 tiene una anchura de 10,5 m por una longitud de 58 m. Se ha construido en la parte oeste, en el lado de la pista de atletismo, y está situada a un metro respecto del nivel de la calle. Se ha pensado como un circuito con diferentes niveles de dificultad, gracias a los elementos de skate que se han colocado. Se puede acceder desde la nueva rampa, situada en el extremo noroeste, o desde las escaleras, ubicadas en la zona sureste. Desde esta plataforma se puede acceder a la plataforma 2, que está situada a unos 60 cm por encima de la 1. Se comunica con la plataforma 3 por unas escaleras y, con la 1, por rampas y escaleras patinables.

Finalmente, en la plataforma 3 se sitúa el bowl o pool, que es uno de los elementos más singulares de las pistas de skate, con forma de profundidad de piscina. La plataforma 3 está situada al mismo nivel y pendiente de la calle en la parte este.

Alumbrado y zona ajardinada

El nuevo equipamiento dispondrá de columnas de 12 m de altura, que funcionarán en horario restringido, y de nuevas luminarias. El espacio está ajardinado y cuenta con chopos, olivos y plantaciones arbustivas. El resto está cubierto con césped. El proyecto respeta la vegetación existente, porque se ha intentado reproducir el ajardinamiento actual para mantener la continuidad con el resto de medianera de la avenida de Can Jofresa. Se han anulado los aspersores verticales en las zonas arbustivas repuestas y, a las de nueva creación, se ha instalado un sistema de riego por goteo.

La propuesta de construir un skatepark surgió de la consulta ciudadana realizada por los presupuestos participativos en 2010, donde fue el proyecto ganador. Se terminó en 2012 pero no se ejecutó debido a la crisis. En 2017 se actualizó el proyecto y se incluyó a las inversiones del programa Terrassa Barrios en Marcha.

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