La suciedad en el interior del recinto fue la gran sorpresa de los primeros usuarios a los que mandaban a reclamar al Ayuntamiento

Largas colas frente a las taquillas, problemas en la expedición de los tickets y como consecuencia una piscina medio vacía casi una hora después de abierta al público, ha caracterizado la primera jornada en la piscina de Vallparadis.

A los problemas de hoy, se suman los de los días precedentes, en los que la venta de abonos se ha convertido en un trámite lento y cansino que ha persuadido, como a muchos bañistas esta mañana, ha dejar el primer día para otro posterior.

Con varias semanas para hermosear el recinto, la primera sorpresa (la segunda si contamos las incidencias en la entrada) que esperaba a los usuarios eran los escombros, vidrios entre ellos, que rodeaban la piscina…

¿Y lo peor? A las explicaciones exigidas por los bañistas,pudimos escuchar a un responsable responder en voz alta:

“¡Vaya a reclamar al ayuntamiento!”

Foto Mari Expósito

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