Ahora que existe el distrito 7, sería bueno que a quien corresponda eche una mirada a ese bodrio que llaman castillo, que limita Terrassa con Sant Quirze y que desde los años 50 (s. XX) sorprende, casi siempre muy ingratamente, a quienes tienen la mala suerte de verlo.

No estaría demás una revisión, si es que no se ha hecho, de Ingeniería Municipal. Digo yo.

Si no se hace algo, seguirá aquel espanto, imitando a la Sagrada Familia en su ruta de edificación en construcción. La diferencia es que el Templo inacabado de Gaudí es arte puro y el “castillo” vallesano (que de lejos parece de arena confeccionado por pekes)… ¡Mejor no lo digo!

Así es la vida. Así son y así están las cosas.

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