Prensa Generalitat.- Departamento de Salud quiere sensibilizar más aún a la población de la importancia de prevenir y minimizar los efectos que tienen, sobre la salud de las personas, las olas de calor. Esta situación meteorológica es una realidad climática del verano que ya se podría considerar tanto preocupante como la de la gripe en invierno, por lo que, el Gobierno quiere hacer este año especial incidencia en concienciar a la ciudadanía de la importancia de seguir unos consejos elementales. Por ello, hoy ha presentado la campaña ‘Un verano sin UFFF’, que estará activa todo el verano y que incluye recomendaciones a tener en cuenta ante este fenómeno climático de riesgo, especialmente entre la población más sensible y frágil.

Durante la rueda de prensa de presentación de la campaña, el secretario de Salud Pública, Joan Guix, ha alertado de que “la única herramienta que tenemos en verano es la prevención ya que no hay ninguna vacuna contra los golpes de calor” . En este sentido, ha hecho un llamamiento a los responsables de los empleados que trabajan al aire libre en las horas de más calor o en ambientes especialmente cálidos para que actúen “con responsabilidad” y lo tengan en cuenta para no exponer a sus trabajadores a un calor excesivo que les podría acabar comportando una deshidratación o un golpe de calor. Guix ha recordado también que trabajan conjuntamente con el Departamento de Trabajo.

Salud recuerda que el exceso de calor puede suponer un peligro para la salud y agravar una enfermedad crónica o provocar deshidratación y agotamiento. Si la exposición a temperaturas muy altas se prolonga, la temperatura del cuerpo puede elevarse hasta niveles peligrosos y se puede sufrir un golpe de calor [1]. Este trastorno, que puede llegar a tener consecuencias muy graves, requiere atención médica inmediata. Los niños, pero también las personas mayores o las personas que padecen enfermedades crónicas, están especialmente expuestos a sufrir las consecuencias de un calor excesivo, como un golpe de calor o deshidratación.

De hecho, durante el verano de 2018 se produjeron 2 olas y, si se comparan los días de ola de calor de 2018 con los días de ola de 2017, se detectan diferencias significativas respecto a la mortalidad. Durante el verano pasado la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Agencia de Salud Pública de Cataluña (APSCAT) notificó 65 casos de golpe de calor, de los que 28 murieron, la cifra más elevada registrada por la agencia desde 2004. de las 28 personas que murieron, la mayoría ya tenían una patología de base o estaban al aire libre (trabajando o haciendo deporte).

Protégete, refréscate y hidrátate

Beber mucha agua, protegerse del sol con crema solar, evitar las altas temperaturas, ventilar y refrescar los hogares y supervisar los niños al agua son algunos de los consejos de la campaña, los materiales audiovisuales de la que -vídeos, abanicos, carteles, xapes- se difundirán a través de los canales de comunicación del sistema sanitario público catalán, para redes sociales y los medios de comunicación.

Estos mensajes van en la línea de lo que recomienda el Plan de actuación para prevenir los efectos de las olas de calor sobre la salud (POCS). Este plan, operativo hasta el 30 de septiembre, quiere predecir con la máxima antelación las posibles situaciones meteorológicas de riesgo, así como coordinar las medidas y los recursos existentes en Cataluña para hacer frente a una ola de calor. Está coordinado por la ASPCAT y el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), con la participación del Departamento de Territorio y Sostenibilidad y el Servicio Meteorológico de Cataluña, entre otros.

La red se adapta a las necesidades del verano

Paralelamente a esta llamada a la prevención, la subdirectora del CatSalut, Marta Chandre, ha presentado también el Plan de verano con que “el Servicio Catalán de la Salud adecua los servicios a la actividad asistencial prevista durante los meses de verano , cuando la población a menudo se concentra en unas zonas determinadas, sobre todo en la costa “.

En este sentido, se ha analizado exhaustivamente la actividad que se lleva a cabo en Cataluña durante los meses de julio y agosto, sobre todo para valorar el número de visitas de los centros asistenciales respecto al resto del año.

Así, para este verano el CatSalut aumentará el dispositivo de profesionales para reforzar la atención primaria y hospitalaria de la red sanitaria pública de Cataluña. Este refuerzo se traduce a disponer de hasta 503 profesionales equivalentes adicionales [2], la mayoría (422) para los equipos de atención primaria. Por especialidades, este medio millar de profesionales se concretan en 212 médicos, 182 enfermeras, 102 auxiliares y 7 otros profesionales.

En cuanto al ámbito de la primaria, las regiones sanitarias de Tierras del Ebro, Tarragona y Girona son las que reciben la mayor parte de este incremento de personal. En cuanto al ámbito hospitalario, como cada verano, el dispositivo permitirá responder a la actividad programada -que baja en estos meses- y la urgente, siguiendo criterios clínicos, manteniendo las intervención con ingreso y de alta complejidad y priorizando la cirugía cardíaca y oncológica. De hecho, se reitera que esta adecuación funcional de los centros es transitoria y adaptable a las necesidades de asistencia que se produzcan, de manera que se pueda dar una respuesta adecuada y flexible en todo momento. De entrada, el porcentaje medio de camas disponibles entre julio y septiembre en Cataluña crece respecto al año pasado hasta los 91,2%. Por territorio, la disponibilidad es del 100% en la Región Sanitaria Alt Pirineu-Aran, del 85% en la de Lleida, del 92,9% en la de Tierras del Ebro, del 90,3% al Campo de Tarragona y Girona, del 88,5% en la Cataluña Central, del 91,8% en Barcelona ciudad, del 87,2% en el ámbito Metropolitano Sur y del 95,2% al Metropolitano Norte.

Por último, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) también refuerza el dispositivo este verano con 25 unidades adicionales de soporte vital básico y avanzado, que realizarán 31.260 horas de servicio. Estas medidas amplían la cobertura en las zonas de costa, en el que durante el verano aumenta significativamente la población, básicamente en Tarragona, Tierras del Ebro, Garraf y Girona.

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