La burocratización de los trámites para obtener las bonificaciones para la piscina de Vallparadis, que retrotrae a esta parte de la administración a épocas pretéritas, no se compadece con el mantenimiento de las instalaciones.

Así nos lo ha hecho saber una usuaria diaria del llamado jactanciosamente “lago”, que nos ha enviado imágenes de la basura aque se acumula desde el pasado jueves. “Los escombros -nos cuenta- no desaparecen sino que, por el contrario, se multiplican”.

Pese a ser solo una opinión, el mal estado de mantenimiento que pudimos constatar en nuestra ocasional visita del pasado sábado, en comparación con temporadas anteriores, no deja lugar a dudas acerca de la realidad de la denuncia.