En un barrio tradicionalmente tranquilo, no es extraño aunque tampoco usual, no obstante, que en la zona de los locales de restauración situados en el número 5 de la calle de Holanda, la paz se vea alterada por algún altercado.

Así sucedió este viernes a las dos de la tarde, pocas horas antes de iniciarse la fiesta el barrio, cuando los gritos y dos hombres ensarzados a golpes, intranquilizaron a los vecinos de los bloques circundantes y a los comensales de los restaurantes, que suelen ser familiares, es decir, frecuentados por adultos y niños.

La trifulca duró tanto como se tardó en limpiar las manchas de sangre del suelo y menos de lo que tardaron en llegar cuatro patrullas de los Mossos d’Esquadra y una ambulancia del SEM. Los primeros pusieron orden no sin dificultades al ser atacados de palabra e incluso en algún momento de hecho, por algunas damas que se les avalanzaron gesticulando y chillando, no olvidando en estos quehaceres, cruzarse insultos entre ellas, exhibiendo un extenso y bochornoso vocabulario, e incluso hubo un guantazo sin consecuencias, dejando claro que había dos bandos en pugna.

Al final la cordura volvió a las partes y tanto mossos, como protagonistas y sanitarios abandonaron el sector con los destinos que marquen los pasos o la propia autoridad, dejando, en todo caso un sabor amargo entre quienes habían acudido a uno de los locales a pasar un buen viernes.