La nueva moda que se está imponiendo en las paradas del transporte público de Terrassa, si bien podría calificarse como incivismo, parece en realidad no ser más que una muestra de imbecilidad.

Esta moda, gracia para algunos y desgracia para la mayoría, consiste en arrancar los horarios provisionales del mes de agosto que TMESA ha puesto en las diferentes paradas de la ciudad para informar a los usuarios acerca de frecuencias de paso de los autobuses municipales.

Considerando que en algunos barrios el recorte del servicio ha sido radical, impedir que los usuarios del servicio tengan acceso a esta información, está muy lejos de ser un acto de incivismo o una gamberrada y muy cerca de la imbecilidad en su versión más pura y preocupante.

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