Nota de Prensa.- Ullastrell acogió este viernes y sábado la segunda edición del Tropical Riot. Alta participación de un festival centrado en el género del punk-rock y la cerveza artesana de proximidad.

La segunda edición presentaba algunas novedades como el cambio de ubicación. La piscina y la pista deportiva concentraron unas 700 personas desde la una de la tarde hasta la madrugada del domingo.

Uno de los platos fuertes del Festival fue el concierto de los suecos No Fun At All, uno de los iconos del punk europeo y que no defraudaron. También convencer y mucho The Movement, un power trío electrizante que dio una lección de contundencia y musicalidad a sobre el escenario.

Una de las sorpresas de la noche la protagonizó los ingleses Buster Shuffle. Era una de las apuestas del Festival y por la mayoría de asistentes unos desconocidos. Pero enseguida se pusieron al público en el bolsillo con su ska y punk-rock al más puro estilo de Madness y The Specials trasladando al público hacia los años 80.

El cartel de la noche lo completaron el rock combativo de Eina, el punk desgarrado de La Inquisición, el punk-dulce de los terrasenses Panellet, las Violets, Encefalika FM y Bad mongos.

Durante todo el día se pudieron ver muchos vecinos y vecinas de Ullastrell sorprendidos por la multitud y el buen ambiente.

El Riot volvió a ser la moneda oficial del Festival y la jornada transcurrió sin ninguna incidencia de seguridad y con total normalidad.