Prensa Diputación BCN.- La Diputación de Barcelona se plantea como objetivo estratégico promover políticas sociales orientadas a la cohesión y la reducción de desigualdades. Por ello, uno de los programas centrales es la atención a las personas mayores, en situación de dependencia o discapacidad, y sus familias cuidadoras.

La responsabilidad de cuidar de una persona dependiente puede ocasionar agotamiento físico y emocional, por lo que los cuidadores necesitan apoyo y descanso tanto para garantizar su bienestar como para proporcionar a la persona con dependencia una atención óptima.

El programa de Grupos de Apoyo Emocional y Ayuda Mutua de la Diputación de Barcelona comenzó el año 2009 y, desde entonces, es uno de los recursos que más solicitan los ayuntamientos y que se amplía cada año. Así, en 2010 se organizaron grupos a 22 municipios, mientras que en 2018 fueron 76 municipios los participantes. Este año 2019 son 86 los municipios que han pedido a la Diputación de Barcelona apoyo para organizar un Grupo de Apoyo Emocional y Ayuda Mutua.

Los grupos están formados por entre 16 y 20 personas cuidadoras. Funcionan a lo largo de 10 o 16 sesiones, de una duración de hora y media cada una. Se trata de un espacio de relación e intercambio de experiencias, pensado para evitar la soledad y reducir la sobrecarga emocional y física de la cura. El objetivo es generar vínculos de relación, de apoyo y de ayuda mutua entre los cuidadores para que puedan compartir la experiencia de cuidar de una manera satisfactoria.

Con la ayuda de un profesional de la psicología, los cuidadores pueden encontrar estrategias para gestionar mejor sus necesidades y conflictos, así como las emociones y sentimientos que surgen durante el proceso de cuidado para prevenir y evitar situaciones de agotamiento . Asimismo, los grupos aportan información sobre los diferentes recursos de apoyo existentes en el territorio.

Las personas que participan deben comprometerse a querer compartir su experiencia de cuidado con las otras personas que se encuentran en la misma situación y asistir a todas las sesiones.

Perfil de los beneficiarios (datos de 2018)

El año 2018, 790 personas participaron de los grupos de apoyo, un 79% mujeres y un 21% hombres, la mayoría hijos / as o parejas de la persona cuidada.

Del total, un 47% eran mayores de 65 años, por lo que a menudo el cuidado de personas dependientes recae sobre mujeres mayores.

Un 77% de hace más de 3 años que atiende a su familiar dependiente y de éstas, un 49% hace más de 7 años. La gran mayoría (un 84%) dedica más de 5 horas al día al cuidado, principalmente de personas con Alzheimer (un 29%), otras demencias (un 14%) o discapacidades físicas (un 14%).

En este contexto de alta dedicación e intensidad del cuidado, el recurso del GSAM está muy bien valorado, con una puntuación media de 9,4.

Este servicio, que la Diputación desarrolla en colaboración con los entes locales y entidades del sector, contribuye a reducir el impacto negativo que a veces pueden experimentar los cuidadores y, por tanto, a mejorar también la calidad de vida de las personas en situación de dependencia.