Nota de Prensa.- Ante el aumento del precio del alquiler y los procesos especulativos que se generan alrededor de un derecho básico como es la vivienda, las Redes Locales de Economía Solidaria (XES) de Terrassa, Sabadell y Sant Cugat y el Ateneo Cooperativo del Vallès Occidental se han juntado para crear el Laboratorio Territorial para la vivienda, que tiene como objetivo generar un banco de recursos de proximidad y digital para fomentar modelos de acceso a la vivienda no ligados al mercado. La iniciativa ha sido ideada para Arqbag, una cooperativa santcugatenca de arquitectos; la cooperativa MES, una cooperativa egarense dedicada a la comunicación y el diseño, y el Telar Cooperativo de Sabadell y aspira a obtener un reconocimiento como Proyecto Singular en la convocatoria del Departamento de Trabajo de la Generalitat.

Así lo explicó el lunes por la tarde Simona Cerri, miembro de Arqbag, en un acto celebrado en Cal Temerario, un espacio autogestionado que apuesta por el cooperativismo y también se ha implicado en propuestas de impulso de nuevos modelos de acceso a la vivienda en Sant Cugat. En una fase inicial, el Laboratorio pretende conocer iniciativas ya existentes, tanto de proyectos que ya están en marcha como los que se encuentran en fases iniciales. Esto les servirá para conocer las necesidades que ya se han encontrado y las sinergias que se han generado.

El análisis de la situación actual será la base del banco de recursos en que las personas y colectivos interesados ​​en impulsar la vivienda cooperativa podrán encontrar profesionales a quien dirigirse a él así como establecer colaboraciones. Según Cerri, uno de los retos de este tipo de proyecto es la financiación y, por ello, compartir gastos entre cooperativas puede ser determinante para conseguir un modelo sostenible económicamente y que se pueda replicar en todo el territorio.

“Queremos organizar encuentros periódicos con agentes del Vallès para compartir necesidades y colectivizarlas, explica Cerri,” también queremos contactar con iniciativas y experiencias de todo el país. Asimismo, intentarán hacer un encuentro internacional que les sirva para conocer experiencias de otros países y mantener reuniones con administraciones y entidades que financien estos proyectos. “El objetivo es que el Laboratorio puedan entrar profesionales de campos diferentes; el legal, el económico, el jurídico …; para generar un polo cooperativo del Vallès vinculado a la vivienda, cierra Cerri.

La intercooperación también permite dar respuestas colectivas a un problema que no se circunscribe a un único municipio sino que tiene rasgos en común en ciudades grandes y medianos y, especialmente, a los ámbitos metropolitanos. Hoy día, a pesar de que la vivienda está reconocido como un derecho, el acceso es difícil y la mayoría de la población gasta más de la mitad de los ingresos familiares para hacerles frente.

Una problemática a abordar conociendo las carencias de cada territorio

Tal y como explicó Santiago Leyva, doctorando de geografía humana por la Universidad de Londres, en el acto del lunes, la problemática a nivel estatal es singular en comparación con otros países ya que el porcentaje de personas que tienen casas en propiedad es superior y, al mismo tiempo, la construcción es una de las principales actividades económicas. Esto se debe a las políticas en favor de la propiedad que se llevan realizando desde el franquismo y los procesos especulativos que se han producido desde la entrada de España en la Unión Europea y, especialmente, a la ley del suelo.

Justamente porque cada país ha tenido y tiene sus propias dinámicas, las respuestas cooperativas toman formas diversas tanto en cuanto al funcionamiento interno como en cuanto a la propiedad. Asimismo, la implicación o no de la administración pública también es clave para lograr un impulso y consolidación de algunas propuestas. Es por eso que se habla de un modelo uruguayo y uno danés mientras hay otros que, aunque no se circunscriben a un único territorio, son más extendidos en Alemania, Suecia u otros países del norte de Europa.

En Cataluña, valora Leyva, aún existe el reto de la financiación ya que no toda la banca ética dada créditos al igual que sólo las administraciones locales han demostrado una implicación suficiente. En cuanto a los modelos de autoconstrucción, también hay una carencia de formación, que a su juicio se podría solucionar trabajando de la mano con la Formación Profesional y las universidades. Un ejemplo de colaboración publicocomunitària es la Comisión de Vivienda Social y Cooperativo de la XES Sant Cugat y la Asociación Cuatro Pinos, que trabajan con el Ayuntamiento desde el mandato pasado para conseguir la cesión de uso de terrenos en la ciudad .

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