Prensa Generalitat.- El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (DARP) de la Generalidad de Cataluña iniciará el próximo lunes, 23 de septiembre, la campaña de tratamientos aéreos para el control de la procesionaria del pino.

Aunque este año se ha tenido que llevar a cabo otra campaña de tratamientos aéreos (lagarta peluda del corcho), el DARP ha hecho un esfuerzo para mantener esta inversión y efectuará actuaciones en 17.500 hectáreas, principalmente en el Prepirineo (Berguedà , Solsonès, y Noguera) y Pirineo (Alt Urgell, Cerdanya, Pallars), aunque este año hay un importante incremento en Tarragona (Baix Camp, Baix Penedès, y Conca de Barberà).

Cabe destacar que la continuidad en este esfuerzo está contribuyendo a que la gravedad de las afectaciones vaya disminuyendo, aunque el cambio climático no hace que las perspectivas en cuanto a la evolución de esta plaga sean favorables.

El porcentaje de los pinares de con algún grado de afectación por este insecto defoliador en Cataluña se mantiene en torno al 20%. Lo que sigue disminuyendo son las afectaciones más graves, y las que provocan las molestias más importantes a nivel de salud, ganadería, ocio, y paisaje (que ya son inferiores a 20.000 hectáreas). En el año 2016 las afectaciones graves eran de casi 60.000 haectàrees.

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es un insecto autóctono, y el objetivo de estos tratamientos no es erradicar este organismo sino contribuir al equilibrio natural de sus poblaciones en los pinares. Hay que recordar que además de ocasionar importantes perjuicios a las economías locales (turismo rural, ganadería, sector forestal, …), origina urticaria y trastornos alérgicos a las personas ya los animales.

El producto que se utiliza es biológico (Bacillus thuringiensis kurstaki), compatible con la agricultura ecológica, y no está clasificado como tóxico ni como peligroso para el medio ambiente ni para los organismos acuáticos. Además, hay que tener presente las limitaciones de la normativa relativa a los tratamientos aéreos que prohíbe los tratamientos a menos de 100 metros de zonas habitadas.

El tratamiento más efectivo para combatir la procesionaria en el ámbito forestal es el aéreo que se realiza en otoño, en los primeros estadios de desarrollo de las orugas. De acuerdo con un estudio de la campaña de 2018, las defoliaciones en las zonas tratadas fue 16 veces inferior en las zonas testigo equivalentes que no se tratan para comprobar la eficiencia del tratamiento. El resultado es que la efectividad de los tratamientos es de un 92,3%, evaluado sobre 29 parcelas que contenían 2.160 pinos.

Anuncios