Normalidad total fuera del sector rupturista

En una jornada en la que el gobierno regional reconoce el fracaso de su huelga rupturista al dar cifras del seguimiento, bastante escuàlidas pese a que la crónica nos recuerda el maquillaje de datos, hacia arriba o hacia abajo, según sean las necesidades del autor del informe, hemos dado un paseo por algunos sectores de Terrassa y salvo el centro, un territorio reconocidamente rupturista, la normalidad en la mayor parte. donde la enorme mayoría silenciosa ‘pasa’ de estas cosas que tanto ocupan y preocupan a la casta, era total.

Negocios abiertos, gente comprando, otra trabajando, muchos tomándose el cafelito mañanero en bares a tope y ningún vestigio de una huelga que para sus organizadores debió ser tan apoteósica como apocalíptica.

Sin más que añadir, incluimos algunas fotos de un día en que la Cecot, una patronal claramente afecta al secesionismo, lanza al vuelo campanas en forma de datos que apenas superan el 40 por ciento de seguimiento y el Consell Comarcal da cifras con rostro de fracaso, que hablan a las claras de que la huelga ha sido cosa de algunos políticos que se creen dueños del Principado y sus exaltados acólitos que están dejando a nuestra querida Catalunya a la altura del betún.