La madrugada del próximo domingo 27 de octubre, los relojes se retrasarán una hora a las tres de la madrugada, que pasará a ser las dos. El cambio supone pasar del cambio de horario de verano al de invierno y es una medida establecida por la Unión Europea que se hace de forma armonizada a unos ochenta países de todo el mundo.

Sin embargo, en los últimos años, se ha intensificado el debate para suprimir este cambio horario. Diferentes movimientos de toda Europa han impulsado la necesidad de debatir sobre este tema reunidos en una red de organizaciones que promueven el fin del Daylight Saving Time (DST).