Consejas y consejos del viejo Casimiro.- La transparencia, esa virtud de la que cuando se practica no se ve justamente por eso, por ser transparente y de la que tanto presume la casta política, sería honrada a plenitud si en Terrassa, en lugar de prorrogar el contrato del transporte público constantemente, se convocara a una licitación pública del servicio.

La gente no está tan contenta como desde su trinchera pretenden hacernos creer los políticos. Y no digo que lo hagan por maldad o engaño, sino simplemente por ignorancia, porque no lo utilizan.

Sin embargo, si se detuvieran ratos largos en las diferentes paradas, serían testigos de que una cosa es la que piensan ellos desde la óptica de su “castillo de cristal” y otra lo que dicen los usuarios.

Hoy, por citar uno de miles de ejemplos. El autobús de las 15:50 entre Les Fonts y Ca n’Aurell, simplemente no pasó. No hubo ningún alma caritativa en TMESA que enviara una unidad de reemplazo. ¿Para qué? Si ya soportamos un servicio mediocre, qué más da esperar media hora más… o una hora, en el caso de los vecinos de Les Fonts que reciben un bus sí y otro no… ¿Hoy?…

Licitación es transparencia.

Así es la vida. Así son y así están las cosas.