Prensa Diputacio de BCN.- El diputado de Educación de la Diputación de Barcelona, ​​Alfredo Vega, ha participado hoy, en CosmoCaixa, en el acto de finalización del programa Escuela Nueva 21 impulsado por la corporación junto con la Fundación la Caixa, Fundación Jaume Bofill, el Centro Unesco Cataluña y la Universidad Abierta de Cataluña.

Al evento han intervenido también el director de Escuela Nueva 21, Eduard Vallory; el director de la Fundación Bofill, Ismael Palacín; el director del Área educativa de la Caja, Xavier Bertolín y el rector de la UOC, Josep A. Planell, entre otros.

La clausura del acto ha corrido a cargo del consejero de Educación, Josep Bargalló, y del presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent.

Durante su intervención, Vega subrayó «la implicación y la sensibilidad que ha demostrado el mundo local en la participación y desarrollo del programa” y ha puesto en valor “el trabajo de los ayuntamientos para extender la transformación educativa en todo el territorio».

En esta línea, Vega recordó «la participación en el programa, en estos tres años, de 481 centros, de los cuales 266 de 119 municipios forman parte de la provincia de Barcelona». Y ha destacado «la creación por parte de la corporación de las Redes Locales de Innovación con la participación de 44 técnicas especialistas en educación que las han dinamizado a lo largo de este tiempo».

Por último el diputado de Educación ha destacado que “la Diputación de Barcelona ha alcanzado con creces los objetivos establecidos de Escuela Nueva 21 para garantizar y trabajar por la equidad y la igualdad para todos».

Por su parte, Eduard Vallory, destacó que «la masiva movilización de docentes, familias y municipios vinculados a medio millar de centros ha hecho evidente la necesidad de generalizar el cambio de paradigma en materia educativa».

En paralelo, el consejero Bargalló, ha reafirmado el compromiso del Departamento «de acoger y asumir el proyecto y cómo la innovación educativa no es marketing educativo, sino un instrumento siempre de mejora».

Escuela Nueva 21

Escuela Nueva 21 ha propuesto una transformación del sistema educativo para que se actualice, adoptando plenamente un propósito dirigido a desarrollar competencias para la vida en nuestro contexto histórico y unas prácticas de aprendizaje fundamentadas en el conocimiento existente de cómo las personas aprendemos .

El objetivo final es que todo niño, independientemente de su contexto y condiciones, pueda disfrutar en cualquier centro del Servicio Educativo de Cataluña de experiencias de aprendizaje empoderadora y relevantes que le permitan desarrollar su proyecto de vida con dignidad, sentido y bienestar .

Escuela Nueva 21, la alianza de tres años que ha promovido en Cataluña el cambio de paradigma educativo que reclama la Agenda 2.030 de Naciones Unidas, finaliza este diciembre con una llamada a establecer un plan para actualizar todo el sistema educativo a lo largo de la próxima década. La masiva movilización de docentes, familias y municipios de medio millar de centros ha hecho evidente la necesidad de generalizar el cambio de paradigma, mientras que el testeo de un protocolo de cambio intensivo con una muestra de 30 centros ha probado que toda escuela se puede actualizar.

Este cambio de paradigma educativo se ha concretado fusionando los planteamientos internacionales y del mundo científico con el marco normativo catalán, en 18 criterios de calidad articulados en una rúbrica de cambio educativo que han elaborado directores de centros e inspectores del Departamento de Educación. Los criterios permiten clarificar un estándar de calidad para todo el centro con respecto al propósito educativo, a las prácticas de aprendizaje, la evaluación y la organización, estableciendo el horizonte común de cambio para el conjunto del sistema.

La experiencia de trabajo conjunto de estos tres años con los centros de la muestra representativa y los de referencia formativa ha permitido detectar limitaciones y condiciones para generalizar el cambio de paradigma educativo, que se han tenido en cuenta. Entre las limitaciones hay la ausencia hasta ahora de un estándar de calidad claro y concretado -por lo que los centros reciben demandas contradictorias-; una formación insuficiente para acompañar los cambios -en especial el currículo y la evaluación competencials-; la insuficiencia presupuestaria; y la poca autonomía en el establecimiento de claustros estables y vinculados con el proyecto educativo en los centros públicos.

Las condiciones de cambio son partir del centro educativo como sujeto; valorar el potencial de los docentes y promover aprendizaje colaborativo entre ellos y entre centros; generar una vivencia de cambio empoderadora y gratificante para todas las personas implicadas; alinear en la misma dirección acompañamiento, formación en residencia, recursos y participación; y capacitar liderazgos que estimulen el proceso transformativo.

Una evaluación externa realizada en colaboración con el Departamento de Educación ha demostrado la eficiencia de las dos estrategias desplegadas por Escuela Nueva 21 para promover un cambio de paradigma educativo: intensivamente a través de la Muestra y orientando a través de las Redes. En los tres años se ha generado toma de conciencia de la necesidad de cambio de paradigma y se han testado procesos de transformación de centros que hacen posible generalizarlo.

La evaluación indica que los centros de la Muestra valoran que en dos tercios de las dimensiones analizadas se ha producido un cambio muy significativo en estos tres años, que han modificado un 40% de los horarios lectivos de los centros. También destaca que los cambios se dan similarmente en centros de diversas tipologías. Al mismo tiempo, el más destacado de la participación en las redes es que ha permitido a los docentes establecer relaciones con otros centros educativos y aprender de experiencias y reflexiones compartidas para el cambio: un 90% de los centros analizados lo valoran especialmente y dicen que han llevado a cabo acciones de sensibilización para el cambio.

La amplia movilización de estos tres años muestra que el cambio de paradigma educativo se percibe como una necesidad urgente de posibilitar que todos los chicos y chicas disfruten de unos aprendizajes que respondan al mundo de hoy y que permitan mejorarlo. Así pues, para garantizar el derecho de todo niño a una educación integral de calidad, el cambio de paradigma educativo debería convertirse en política pública para que llegue a toda escuela e instituto.

La experiencia de los tres años de trabajo conjunto con varios gobiernos de las administraciones educativas y locales ha hecho ver que, para lograr en 2030 el objetivo de que todas las escuelas sean equivalentes en calidad educativa, se necesitan acciones concretas desde políticas transversales y de largo plazo que vayan más allá de una legislatura. Por ello se plantea la necesidad de un gran acuerdo de actualización educativa que trabaje con los docentes y los centros dotándolos de apoyo, formación, recursos, autonomía y corresponsabilidad, priorizando aquellos de entornos más necesitados, y desde una acción interinstitucional de las diversas administraciones públicas, arraigada en cada municipio.

Foto Diputación de Barcelona