Camuflado entre tickets usuales y casuales de los que la Generalitat presume haber reducido el valor en un 25 por ciento, el resto de billetes de la AMT como el sencillo, la T Día o la T-10, la más utilizada, esconden abusivos aumentos del pasaje.

De esta forma, el pasaje sencillo de una zona que costará hasta el 31 de este mes, 2,20 aumentará a 2,40, es decir, más de un 9 por ciento. Por su parte, la popular T-10 que los genios nacidos de la dudosa inteligencia política, han bautizado con la cursliería de T-Casual se estrenará con un incremento de más del 11 por ciento, pasando de 10,20 euros a 11,35, pero será unipersonal y con un mes de duración.

La T-día por su parte, que actualmente cuesta 8,60, subirá a 10,50, es decir, un 22 por ciento más.

Para que nuestros lectores se hagan una idea de las peregrinas decisiones malabarísticas de nuestros miembros de la casta, mientras que uno de los pasajes más utilizados que menos sube, es decir el sencillo y que lo hace en más de un 9 por ciento, el incremento del IPC estimado para este año, es del 0,9 por ciento.

Mientras que incrementos como los propuestos, camuflados en abonos engendrados en medio de intrincadas operaciones aritméticas, en otros lares del planeta han ocasionado imparables explosiones sociales aquí… ¡Maní!

¡Ah! Y la tarjeta que reemplaza a la T-10 pasará a ser unipersonal, es decir que una familia que quiera viajar casualmente a Barcelona, tendrá ue comprar un pasaje sencillo por cada viajero… ¡Un robo! (Camuflado, eso sí).

Así es la vida. Así son y así están las cosas.